Debe ser una porción mínima, como un trocito pequeño del tamaño de una uña, y solo de vez en cuando. Si es la primera vez, observa durante las siguientes horas si aparecen vómitos, diarrea, gases o falta de apetito.
Preguntas frecuentes sobre gatos
Respuestas prácticas a preguntas frecuentes sobre el cuidado de los gatos.
Solo si el puré está hecho únicamente con papa cocida, pelada y sin sal, mantequilla, leche, ajo, cebolla ni condimentos. El puré preparado para personas no es recomendable porque suele contener ingredientes inadecuados para los gatos.
La papa cruda puede ser peligrosa por su posible contenido de solanina y porque es difícil de digerir. Si tu gato comió papa cruda, verde o con brotes, conviene contactar al veterinario, sobre todo si presenta vómitos, diarrea, debilidad, salivación o apatía.
No. La papa no debe formar parte habitual de la dieta de un gato. Solo puede ofrecerse de forma ocasional, en una cantidad muy pequeña, ya que los gatos necesitan principalmente proteína animal y un alimento completo formulado para felinos.
Si fue una cantidad mínima de queso simple, observa al gato durante 12 a 24 horas y ofrece agua fresca. Si lo pide con frecuencia, no refuerces la conducta y ofrécele premios felinos o pollo cocido sin sal. Si aparecen vómitos, diarrea persistente, apatía o dolor abdominal, consulta al veterinario.
No es recomendable. Aunque toman leche materna, al crecer reducen la producción de lactasa y su sistema digestivo es más delicado. Una diarrea en un gatito puede deshidratarlo rápidamente. Si ha comido queso y presenta vómitos, apatía o diarrea, se debe contactar al veterinario de inmediato.
La mayoría de los gatos adultos producen poca lactasa, la enzima para digerir la lactosa, lo que puede provocar gases, diarrea o dolor abdominal. Además, el queso aporta mucha grasa y sal, y los quesos condimentados pueden contener ingredientes tóxicos como ajo o cebolla.
El queso no es tóxico para los gatos, pero no es recomendable como premio frecuente. Puede darse solo de forma excepcional en porciones muy pequeñas si el gato lo tolera, pero no debe formar parte de su dieta diaria. Es más seguro optar por snacks formulados para gatos o proteína cocida sin sal.
Vacía la arena, lava la bandeja con agua caliente y detergente suave, aclara bien y sécala por completo. Evita lejía fuerte, amoníaco, desodorantes intensos o arenas muy perfumadas, ya que el olfato felino las rechaza. Limpia también la pala y lávate las manos después.
Un arenero sucio favorece infecciones por bacterias, virus o parásitos, y puede provocar que el gato orine o defeque en otros lugares (camas, alfombras, macetas). También aumenta el estrés del animal. Las personas embarazadas o inmunodeprimidas deben evitar manipular arena sucia por el riesgo de toxoplasmosis.