Los gatos no sudan como los humanos; usan su lengua para depositar saliva en las capas profundas del pelaje. Al evaporarse, este fluido reduce la temperatura superficial del animal, ayudándoles a refrescarse en climas cálidos.
Preguntas frecuentes sobre gatos
Respuestas prácticas a preguntas frecuentes sobre el cuidado de los gatos.
Se debe acudir al veterinario si la lengua se vuelve lisa (pérdida de papilas), presenta color anormal (blanca, amarillenta), hay babeo excesivo o sequedad extrema, o si el gato muestra dolor al lamer o dificultad para retraer la lengua.
Además de ayudar a desgarrar y sujetar la carne de sus presas, la aspereza permite limpiar los huesos de restos y evita que la comida escape de la boca. También contribuye a la higiene al eliminar rastros de sangre que podrían atraer a otros depredadores.
La lengua de los gatos tiene una textura rugosa debido a miles de pequeñas protuberancias cónicas llamadas papilas filiformes, compuestas de queratina. Estas estructuras actúan como ganchos microscópicos que les permiten desgarrar carne, acicalarse, regular su temperatura y beber agua de manera eficiente.
Sostén la base del pelo junto a la piel con una mano mientras peinas con la otra para evitar tirones. Si el nudo es denso y no se puede desenredar, evita usar tijeras domésticas; acude a un peluquero profesional o clínica para un rasurado seguro. Si el gato vocaliza agresivamente o agita la cola, interrumpe la sesión.
La falta de cepillado aumenta el riesgo de formación de bolas de pelo que pueden causar bloqueos intestinales (letargo, vómitos, ausencia de defecación). Además, los nudos tironean la piel provocando dolor crónico, limitación de movimiento y dermatitis bacteriana.
El contacto físico permite detectar parásitos externos (pulgas, residuos de heces), lesiones dermatológicas, masas anormales subcutáneas, acumulación de restos orgánicos (ramas, espinas) y, en gatos geriátricos, evaluar cavidad oral (halitosis, sarro) y longitud de garras.
Los gatos de pelo corto requieren 1-2 sesiones por semana; los de pelo medio necesitan al menos 1 rutina semanal; los de pelo largo exigen cepillado diario de 10 a 15 minutos. Durante la muda estacional o si el gato padece enfermedades como osteoartritis, la frecuencia debe incrementarse.
No se recomienda ofrecer huevo a gatitos durante su primer año de vida. Aunque pueden digerirlo tras el destete, los alimentos complementarios sacian su apetito y pueden desplazar el consumo de su alimento balanceado formulado para el crecimiento, lo que podría generar desequilibrios nutricionales.
El huevo debe cocinarse completamente (hervido o revuelto) hasta que tanto la clara como la yema estén sólidas. No debe añadirse sal, aceite, mantequilla, condimentos, cebolla ni ajo. Se debe retirar la cáscara y cortar en trozos muy pequeños para evitar atragantamientos.