Los gatitos deben tomar leche materna o una fórmula específica para gatitos. La leche de vaca no es adecuada, especialmente en cachorros muy pequeños o huérfanos, porque puede causar problemas digestivos y no cubre bien sus necesidades nutricionales.
Preguntas frecuentes sobre gatos
Respuestas prácticas a preguntas frecuentes sobre el cuidado de los gatos.
Puedes ayudarlo con comida húmeda, una fuente de agua, varios cuencos colocados en distintos lugares o caldo casero sin sal, aceite, cebolla ni condimentos. Si el gato sigue bebiendo poco o muestra malestar, conviene consultar al veterinario.
Los gatos deben beber principalmente agua limpia y fresca. El agua debe estar siempre disponible, ya que es la base de su hidratación y la leche no la sustituye.
Los gatos adultos pueden tomar leche, pero no es recomendable. Muchos pierden la capacidad de digerir bien la lactosa al crecer, por lo que la leche de vaca puede causar diarrea, vómitos o malestar digestivo.
Puedes retirar aerosoles, humo, perfumes y productos fuertes, usar una arena baja en polvo, ventilar la casa y mantener limpio el ambiente. No le des medicamentos humanos, antibióticos sobrantes ni remedios caseros en la nariz sin indicación veterinaria.
Sí. Uno o dos estornudos aislados suelen ser normales y pueden deberse a polvo, pelo suelto o un olor puntual. Si el gato está activo, come bien y no presenta otros síntomas, normalmente basta con observarlo.
Conviene consultar al veterinario si los estornudos duran varios días, son muy frecuentes o aparecen junto con mocos, ojos llorosos, mal aliento, hinchazón facial, pérdida de apetito, sangre nasal, decaimiento o dificultad para respirar.
Un gato puede estornudar mucho por polvo, humo, arena con mucho polvo, perfumes, productos de limpieza, alergias, infecciones respiratorias, problemas dentales, cuerpos extraños en la nariz o, con menos frecuencia, pólipos o masas nasales.
Mal olor, dolor, secreciones espesas, encías rojas, sarro, rechazo de comida, apatía, cambios bruscos de comportamiento, calvas, picor intenso o suciedad persistente son señales de alerta que deben valorarse con un veterinario.
Las uñas pueden necesitar corte cada 2 a 4 semanas en gatos de interior, mayores o poco activos. Si el gato se engancha con frecuencia, tiene uñas demasiado largas, sangrado o una uña encarnada, conviene revisar el caso con un veterinario.