No siempre. Solo conviene limpiar los ojos si hay lagrimeo leve o suciedad visible, usando algodón húmedo con agua limpia y uno diferente para cada ojo. Si hay secreción espesa, enrojecimiento o dolor, debe consultarse al veterinario.
Preguntas frecuentes sobre gatos
Respuestas prácticas a preguntas frecuentes sobre el cuidado de los gatos.
Depende del tipo de pelaje. Los gatos de pelo corto suelen necesitar cepillado ocasional, mientras que los de pelo largo requieren cepillado frecuente para evitar nudos. Los gatos mayores o con movilidad reducida pueden necesitar ayuda adicional.
Algunas señales son mordiscos fuertes, arañazos, orejas hacia atrás, cola muy agitada, gruñidos o tensión corporal. En ese caso, lo mejor es pausar el juego con calma y retirar la atención sin castigarlo.
Puedes dejarle rascadores, zonas para trepar, perchas junto a ventanas seguras, pelotas resistentes y juguetes tipo puzzle con comida. También ayuda rotar los juguetes para que no pierda interés.
Sí, conviene evitarlo. Si usas las manos o los pies como juguetes, el gatito puede aprender a morder o arañar durante el juego. Es mejor usar cañas, pelotas, varitas u otros juguetes seguros.
Lo recomendable es dedicar unos 20–30 minutos diarios, repartidos en varias sesiones cortas. Es mejor jugar varias veces al día que hacer una sola sesión larga, especialmente si el gatito se cansa o se sobreexcita.
A menudo sí hubo señales previas, pero fueron sutiles o pasaron desapercibidas.
Muchos gatos tienen un umbral corto de tolerancia al contacto.
Si no hay patrón evidente, conviene valorar estrés, dolor o cambios recientes.
Suele deberse a juego depredador, exceso de energía o hábito reforzado.